ÚLTIMO DÍA DE VACACIONES

Una mañana de agosto,
cuando la niebla ya se ha disipado
y en el tendedero
las camisas nos despiden con la mano.

Hasta pronto, sol clavado en el cielo.
Hasta pronto, mudo océano Atlántico.
Los barcos, sin prestarnos atención,
siguen caminando sobre las aguas,
ajenos a las miradas de sorpresa
de los bañistas más madrugadores.